Un grupo de expertos procedentes de la Universidad de California de Estados Unidos y la Universidad Ebrea de Jerusalén en Israel han creado un sistema que basado en el teléfono móvil permite el acceso a pruebas de imagen que facilitarán el diagnóstico y posterior tratamiento de enfermedades en los países más pobres.
El sistema es todo un avance ya que según la Organización Mundial de la Salud más de tres cuartas partes de la población no tiene acceso a pruebas de imagen como radiografías o ecografías, por ejemplo. El dispositivo registra los datos del paciente y los envía mediante el teléfono móvil a un ordenador central para procesar la información.
“El teléfono móvil transmite los datos sin elaborar (…)y recibe y muestra la imagen ya procesada por parte del sistema central”, dijo la organización. El sistema funciona mediante la captación de la manera en que los distintos órganos absorben la electricidad para obtener una imagen. Al enfermo se le colocan unos electrodos y se le aplica una corriente eléctrica.
“Esta no es la única técnica para conseguir datos del paciente. Pero, en este primer experimento, decidimos basarnos en ella porque, entre otras razones, no es invasiva y es más barata”, declaró Antoni Iborra, miembro del proyecto y perteneciente a la Universidad de Berkeley.