Un 43% de los niños españoles de entre 6 u 11 años tienen un teléfono móvil. Al menos así lo revela un estudio en más de 600 colegios y a más de 15.000 alumnos.
Y todo parece ser que es para la comunicación con los padres, que en su mayor parte pasan el día trabajando y este sistema se ha convertido en la mejor forma de saber como se encuentran en todo momento…
Las operadoras de telefonía han puesto a disposición de los padres un sistema para que puedan controlar el uso que sus hijos hacen del teléfono móvil. Se llama KidSafe y permite a los progenitores controlar las llamadas, conexiones y mensajes de sus hijos.
El sistema está basado en la tarjeta SIM, por lo que el control se sigue ejerciendo aunque el niño cambie de móvil. Los padres podrán, asimismo, bloquear llamadas y mensajes anónimos o no incluidos en una lista de números autorizados, así como restringir un horario de uso del móvil, impidiendo al niño llamar en horas e clase o el acceso a números o mensajes de coste elevado.
Para utilizarlo no es necesario descargar ningún mensaje, ya que funciona a través de la tarjeta SIM. Por el momento, ninguna operadora ofrece este sistema entre sus servicios.
