Unos ladrones han entrado en uno de los depósitos de T-mobile y han robado, nada más y nada menos que, 36.000 móviles, equivalentes a 8,2 millones de dólares.
La compañía está colaborando con la policía para encontrarlos en el mercado negro ya que cada móvil posee su número de registro. Asimismo, la compañía ha advertido a todos sus distribuidores vía e-mail de lo ocurrido, rogándoles que estén atentos al número de registro.
Una vez que se encienda el móvil será relativamente fácil rastrear y llegar al paradero del dispositivo. El correo electrónico enviado a los distribuidores decía: “queremos que todos ustedes sepan que uno de nuestros depósitos fue asaltado durante el fin de semana y se han robado 36.00 dólares. Los teléfonos robados más significativos fueron los teléfonos Sidekick”. Asimismo advertía a los distribuidores que: “si su concesionario recibe una llamada sobre Sideckicks y el negocio es demasiado bueno, ya sabe por qué es”.
