Lord MacLaurin, antiguo presidente de Vodafone y Chris Gent, antiguo CEO, dimitieron de sus puestos vitalicios en la compañía al ser acusados de espiar a sus ejecutivos.
El caso, ocurrido en 2006, coincidió cuando el CEO actual de la compañía, Arun Sarín, se encontraba en el peor momento de su relación con los accionistas de Vodafone. Pese a todo, Sarín niega cualquier indicio de espionaje: Vodafone está completamente segura de que nunca ha conducido ninguna investigación de forma deliberada que contravenga con las leyes de protección de datos del Reino Unido o cualquier otra ley
.
Según The Financial Times, se produjo una investigación autorizada por la compañía que se alargó durante varios meses y que no llegó a terminarse nunca, aunque tampoco llegó a actuarse contra nadie en ningún momento. Las acciones llevadas a cabo en la investigación consistían en el registro de las llamadas y correos electrónicos que realizaban los directivos y empleados de Vodafone.
Según informes, la investigación comenzó para encontrar la fuente que había revelado que John Bond sería nombrado presidente de Vodafone en 2005 aunque nunca consiguieron llegar a ella. Sarín ha dimitido de su cargo en la compañía y su puesto lo ha ocupado Vittorio Colao.