Desde que a principios de septiembre T-Mobile anunciara el próximo lanzamiento en octubre del G1 (en Estados Unidos), el primer teléfono basado en Android fabricado por HTC, 1,5 millones de clientes han realizado su reserva del teléfono.
Esta cifra supera ámpliamente las previsiones tanto de la operadora como del fabricante, ya que contaban con unas ventas de unas 700 mil unidades hasta final de año. Evidentemente, es previsible que haya problemas de suministro, especialmente teniendo en cuenta la proximidad de festividades como Acción de Gracias y Navidad.
La expectación ante el G1 se compara con la generada por el iPhone, que vendió 1 millón de unidades el primer fin de semana que se puso a la venta.